Orandum est ut sit mens sana in corpore sano”.

(Se debe orar que se nos conceda una mente sana en un cuerpo sano)

No tenemos más que un cuerpo, y habremos de convivir con él toda la vida, de él precisamente va a depender que esta vida tenga mayor o menor calidad, de él y de nosotros, porque si nosotros lo maltratamos a él nos responderá con enfermedades, mermará nuestra salud y nuestra felicidad. A nuestro cuerpo debemos ejercitarlo, cuidarlo, mantenerlo limpio y alejado de toxinas en la mayor medida posible, debemos alimentarlo bien y acudir al médico para la prevención y tratamiento de accidentes y enfermedades que pueden llegar a mermar la calidad de nuestra vida. Consumir a diario frutas y verduras o disminuir el azúcar y la sal, con un poco de deporte, son los primeros consejos que siempre debemos tomar en cuenta de una manera más genérica.

Los tipos de salud

Miremos primero la salud más común, la salud física, se define como la condición en la que se encuentra el cuerpo. Decimos que tenemos un perfecto estado de salud física cuando todo nuestro cuerpo puede realizar de forma normal todas sus funciones vitales de manera regular y normal.

Está también la salud mental o belleza mental, como se conoce en términos generales, al estado de equilibrio entre una persona y su entorno socio-cultural, lo que garantiza su participación laboral, intelectual y de relaciones para alcanzar un bienestar y calidad de vida.

Por otro lado está la salud ocupacional, es el conjunto de actividades asociado a disciplinas variadas, cuyo objetivo es la promoción y mantenimiento del más alto grado posible de bienestar físico, mental y social de los trabajadores de todas las profesiones.
Y por supuesto la salud espiritual, marcada por tu relación con Dios y aquello en lo que crees, y tu comprensión del objeto de tu fe. El hombre es una trinidad formada por espíritu, cuerpo y alma y todos deben estar en un buen estado de salud para funcionar correctamente.

El hecho de analizar los diferentes tipos de salud es porque muchas veces se relacionan y nos influyen los unos en los otros. La salud es un tema muy amplio ya que son muchos los factores que de una forma o de otra tienen que ver con ella. Por so es importante aprender las mejores practicas para cuidar nuestro cuerpo y el estado de equilibrio mental ya que muchas enfermedades mentales son más dañinas y perjudiciales, pueden afectar al resto del organismo y acaban manifestándose también en el cuerpo.

Tips necesarios

El primero seguir una dieta no saludable. Definitivamente somos lo que comemos. Intente evitar los colorantes y saborizantes, los nitritos, las grandes cantidades de glucosa y de sodio.

Controlar los trastornos del sueño. Cuando no se duerme bien se da una alteración de los ciclos normales con el consecuente imbalance hormonal por alteración de los ritmos circadianos.

Huir de la contaminación ambiental y electromagnética. El uso indiscriminado de la tecnología puede afectarnos la salud.

La Epigenética se ocupa del estudio de todos aquellos mecanismos bioquímicos que modulan la expresión genética sin alterar la secuencia mediante la alimentación balanceada y el ejercicio regular.

Eliminar frases limitantes, por el lenguaje muchas veces decretamos energías negativas que nos pueden afectar, como “esta enfermedad me va a matar”, “no aguanto más sin un cigarrillo”, “esto no es vida, para qué vivir en medio de tantos problemas”, “yo ya estoy muy viejo para esas cosas”…

En conclusión, debemos mejorar nuestra salud física y mental para convertirnos en personas positivas, para poder hacer frente al estrés diario, para sentirnos bien y querernos a nosotros mismos, para estar satisfechos de nuestros logros y seguros de alcanzar nuestras metas.

 

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