Es un tema que llama mucho la atención. El suicidio es la segunda causa principal de muerte en el grupo de 15 a 29 años de edad a nivel mundial. Los hombres son más propensos, triple de riesgo que las mujeres. En teoría los países más ricos, los catalogados como más felices, son los que registran de modo paradójico unos altos índices de suicidios.¿Por qué? Es la primera causa de muerte no natural. En Estados Unidos, por ejemplo, cada año se registran más muertes por suicidio que por accidentes de tráfico.

Países más ricos y felices, más suicidios

Son las conclusiones de un documento de investigación publicado en 2011 y titulado “Contrastes oscuros: La paradoja de las altas tasas de suicidio en lugares felices”), elaborado conjuntamente por la Universidad de Warwick en Reino Unido, el Hamilton College de Estados Unidos y la Universidad de San Francisco. Los científicos pretendían documentar y analizar las causas de esta paradójica relación entre felicidad y suicidio, entendiendo por felicidad aspectos como tener suficiente dinero para hacer y comprar lo que deseas: una casa agradable, comida, ropa, coche, ocio. Además de tener una vida saludable, libre de dolor y capacidad para cuidar de uno mismo.

Para ello, contrastaron las primeras posiciones del ranking de los 10 países más felices del mundo, elaborado por la revista Forbes, con las tasas de suicidios de esos mismos países. Esos 10 países eran en aquel año, por este orden, Noruega, en primera posición, seguido de Dinamarca, Finlandia, Australia, Nueva Zelanda, Suecia, Canadá, Suiza, Países Bajos y Estados Unidos.

Las conclusiones del estudio determinaron que países europeos que aparecían en ese decálogo la felicidad eran al mismo tiempo los que mostraban una mayor tasa de suicidios.

Las causas de esta paradójica situación, según los autores de la investigación, tienen que ver con el nivel de felicidad de los demás en relación al de los suicidas, normalmente con un bajo nivel de autoestima. El nivel de felicidad de los demás sería un factor de riesgo de suicidio porque las personas descontentas que viven en lugares donde el resto de individuos son felices tienden a juzgar su propio bienestar en comparación con el de las personas que les rodean.

Estas conclusiones echaban por tierra otras que, hasta entonces, atribuían el índice de suicidios en países nórdicos a las características particulares del propio país, como por ejemplo, las escasas horas de luz solar en invierno. También se había apuntado a las diferencias culturales y a las actitudes sociales en relación con la felicidad y el modo de concebir la vida.

Un análisis de datos sobre mortalidad realizado en 2.584 condados de Estados Unidos, recopilados durante 20 años por especialistas de diversos centros médicos del país, reveló que vivir en altas altitudes puede ser un factor de riesgo de suicidio. La causa por la que las personas que viven en zonas de altitudes altas, es decir, en lugares de cierta altitud geográfica (altas montañas, etc.), se suicidan más que las que viven en otras regiones sigue siendo aún desconocida. 

Prevención

  • Respecto a juegos que inducen al suicidio como el de la ballena azul, puede realizar lo siguiente:
  • Retírele al menor de edad el acceso.
  • Absténgase de establecer contacto con cualquier miembro del grupo.
  • Conserve toda la información (no elimine las pruebas).
  • Reporte indicando el enlace o número de celular del grupo a través de la Policía.
  • Permanezcan atentos a señales como marcas en el cuerpo, alteraciones en el sueño, aislamiento social o comportamientos o preguntas relativas a la muerte, el suicidio o a las auto-lesiones.

A los menores de 18 años, explíqueles:

Puede haber riesgos en los grupos cerrados en redes sociales y que debe identificar y contarle a un adulto de confianza cuando sienta que lo que allí ocurre puede atentar contra su bienestar.

Nunca deben aceptar retos que puedan causarle daño a él o a otras personas.

No deben acceder a las redes sociales antes de las edades establecidas en los términos y condiciones que cada red social define.

Estadísticas

En 1897 Émile Durkheim escribía uno de los libros más importantes de la disciplina sociológica: El suicidio. Allí analizaba, en clave sociológica, las causas del suicidio en la segunda mitad del siglo XIX. En esencia, el francés distinguía cuatro tipos de suicidios: el altruista, el egoísta, el amónico y el fatalista.
Más de un centenar de años después, esa gran obra no deja de tener relevancia. El suicidio no pasó a constituir un fenómeno marginal. Ni mucho menos.
OMS: cada año en el mundo más de 800.000 personas mueren por suicidio, es decir una persona cada 40 segundos.

Según la OMS, Groenlandia es actualmente el país con la mayor tasa de suicidios: un promedio de 83 personas por cada 100.000. Rusia le sigue en el ranking (34,3 personas cada 100.000) y Lituania aparece tercero, con 31 cada 100.000.
El primer país latinoamericano que aparece en la lista es Uruguay, que aparece en el puesto 22, con un promedio de 16,5 cada 100.000.

10 países con tasa más alta de suicidios (en personas cada 100.000 habitantes): 

  1. Groenlandia (83.0)
  2. Rusia (34.3)
  3. Lituania(31.0)
    4. Kazajistán (29.2)
  4. Eslovenia (28.1)
  5. Corea del Sur (28.1)
  6. Guyana (26.4)
  7. Hungría (25.9)
  8. Letonia (24.3)
  9. Ucrania (23.8)

Otros: Japón (19.5) / Francia (15.1) / USA (13.4) / Alemania (12.6)

En Colombia

Para comprender las complejas aristas del suicidio y el impacto que genera en los sectores de salud, economía, educación y social en general, requiere ser abordado desde diferentes enfoques en su relación con todas las facetas de la vida personal, familiar, escolar, laboral y social del suicida, y tener presentes los contextos en los cuales se ejecuta: rural, urbano, local y regional; pues esta manera de muerte es un fenómeno complejo, en cuya etiología intuyen factores biológicos, psicológicos, culturales y sociales.

El suicidio en Colombia es un grave problema de salud pública. En 2015 se registraron las cifras más elevadas del decenio, la tasa fue aproximadamente 28% más que el promedio del periodo 2006-2014. El suicidio aumentó en todos los grupos de edad de las víctimas. Los grupos más vulnerables son los jóvenes entre los 18 y 28 años y los adultos mayores; el mayor riesgo de suicidio de las personas de 70 años o más solo existe entre los hombres.

Coherentes con datos históricos y otros estudios de corte sociológico, predominó el suicidio en personas con estado civil diferente a casadas o en unión libre, lo cual constata que los supuestos aportados por Emile Durkheim hace más de 100 años se encuentran vigentes y pueden servir de base en el entendimiento del suicidio como fenómeno social.

Los resultados sugieren que altos niveles de escolaridad podría disminuir los niveles de suicidio en Colombia, en 2015 fue menor la participación de suicidas con formación superior. El escenario escogido para consumar este tipo de muerte, es el considerado de mayor intimidad: la vivienda; y los mecanismos más utilizados son los generadores de asfixia mecánica. Los conflictos de pareja y el desamor tienen gran peso entre las posibles causas del suicidio; al parecer las dificultades, rupturas o separaciones de pareja, conllevan a sentimientos de tristeza, impotencia o depresión, que se tornan en detonante.

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